jueves, 9 de diciembre de 2010

El Proceso de Elección Vocacional ¿Proceso del hijo(a) o de los padres?


Muchos chicos o chicas llegan confusos y angustiados con relación a sus constantes cambios e indecisión y su dificultad para poder identificar qué es lo que realmente les gusta y a lo que quieren dedicarse gran parte de su vida. “Si me preguntas, no te voy a poder decir qué es lo que me gusta”.... me decía Alfonso muy preocupado, temiendo que yo le haga la difícil pregunta que sus padres le han estado haciendo estos últimos meses y sobre todo él mismo lo que vive con gran angustia sin encontrar una respuesta. "No te preocupes Alfonso no te voy a preguntar eso" – le digo- "iremos trabajando a lo largo de las sesiones para que puedas ir descubriendo cómo eres tú, qué es lo que realmente te gusta y en qué eres hábil "- Alfonso hace un gesto de alivio y respira profundo….
Juan Carlos llega muy puntual, camina pausadamente hasta que se sienta en el sillón y me mira - "quiero que me digas cuál es mi vocación para poder estudiar….." Hay mucha demanda de parte de los adolescentes y los padres en este sentido, cómo si el psicólogo fuera a darles una respuesta mágica o decirles en un momento la tan ansiada respuesta, cuál es la carrera adecuada para su hijo o hija. "Yo no te lo voy a decir" – le digo, "es algo que tu irás descubriendo poco a poco mientras vayamos trabajando en las sesiones…..” "me gustaría tener una bola de cristal para poder saber el futuro y así poder saber si me va a ir bien y así poder elegir…..." Y es que no hay soluciones mágicas ni fáciles, es todo un proceso e implica esfuerzo y es algo que el adolescente deberá ir descubriendo por sí mismo acompañado y contenido por el psicólogo(a).
Los padres también hacen sus demandas en relación a esto, “quiero que elija rápido y lo más pronto posible”, muchas veces desean que el proceso de orientación vocacional se haga con una frecuencia de varias sesiones a la semana lo cual no es recomendable. El tema del tiempo los angustia y que su hijo pueda insertarse lo más pronto posible en el ámbito universitario. Quieren ayudar a sus hijos que están confundidos pero no saben cómo entonces los presionan para que de una vez elijan y no pierdan el tiempo o por el contrario no les dicen nada y buscan que ellos sólos encuentren su vocación . Muchas veces se forma una especie de círculo vicioso el hijo confuso y presionado se angustia más y se siente culpable por no poder satisfacer las demandas de sus padres y el hijo que no se siente acompañado por sus padres, se siente más confuso y sólo en esta difícil etapa sin saber qué hacer.
El proceso de elección vocacional está inmerso dentro de la adolescencia periodo de reorganización y consolidación de la identidad. Por ello es tán difícil en algunos casos identificar lo que les gusta o en qué son hábiles pues todavía están terminando de constituir su personalidad y si es que no ha habido el espacio para ser más autónomo, ni el ejercicio de “mirarse”, es decirse ponerse en contacto con sus propios aspectos, ideas, opiniones, sentimientos y poderlos expresar libremente a los demás, esto es aún más difícil.
¿Y por qué el adolescente no puede "mirarse" o conocerse?
Pues porque los padres no están dando el espacio para eso y/o no los están pudiendo “mirar” o conocer a sus hijos y aceptarlos tal como son; muchas veces, unos padres altamente exigentes y críticos no facilitan que su hijo o hija se exprese, lo que implica no permitirle expresar aspectos de su identidad, sus propios aspectos y valorarlos, darse cuenta que él o ella es una persona que tiene ideas propias y afectos diferentes a los de sus padres y que todavía no es un adulto, que está aprendiendo y experimentando cosas nuevas y puede equivocarse y que esto es parte de su proceso, al igual que ellos cuando eran adolescentes.
¿Cómo acompañar a los hijos(as) en este proceso?
El adolescente es inexperto e inmaduro y a pesar de eso tiene que hacer frente cada vez más tempranamente a esta decisión tan importante, por ello es necesario por parte de los padres acompañar y dar contención emocional a sus hijos en este momento, escuchándolo, valorándolo y dándole confianza en sus propios recursos y capacidades buscando no incluir aspectos de ellos en el proceso de sus hijos. Logrando ser conscientes que ellos ya eligieron su carrera y a que ahora les toca a sus hijos y que para ello requieren el afecto y apoyo incondicional por parte de sus padres para sentirse tranquilos y a gusto consigo mismos, favoreciendo el tránsito de esta difícil etapa.
Que el adolescente pueda hablar de sus temores, miedos y fantasías y que sus padres puedan escucharlo sin juzgarlo, lo ayudarán a poder comprender y transitar el proceso que está viviendo de manera satisfactoria. En caso existan muchas dudas en relación a éste proceso, solicitar ayuda psicológica será muy beneficioso para el adolescente y para que sus padres puedan acompañarlo.
(*)“Antes veía el ingreso a la universidad como un camino dónde había niebla y no se veía lo que venía, ahora es como si hubiera prendido una luz y pudiera ver con más claridad lo que hay más adelante…."

* Adolescente en proceso de orientación vocacional.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

"Corazón Volando"


L :¡Es un corazón volando!
A : ¿Y por qué será que está volando?
L :Porque va por aquiií... por allaá...
A :Parece que ese corazón tuviera alas y así va de un lado a otro...
L :¿Alas? no sé, pero corre...va por aquí.... y ¡ups! (salta sentada en la silla)
A :¡Huy parece que tu también vuelas como el corazón!, tal vez porque ahora puedes hacer lo que te gusta y eso te hace sentir feliz....
L : ¡Feeliz! ¡Feeliz! ¡Feeliz! (se ríe)

*Laura, 5 años


*El nombre real de la paciente ha sido cambiado por motivos de confidencialidad.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Criando Solo a Su Hijo o Hija



El padre o la madre que cría solo(a) a su hijo o hija realiza un gran esfuerzo para poder proporcionarle no sólo los cuidados y cubrir las necesidades económicas que necesita, sino también ser un soporte emocional y referente de autoridad, lo cual puede ser una tarea agotadora. Debido a que no existe un tercero, el apoyo de los familiares será necesario para que el padre/madre se sienta con la fortaleza y la tranquilidad suficiente para cumplir esta labor. A su vez la familia cumple el rol de “distanciar” la relación entre padre/madre-hijo(a) requerida para el logro de la identidad y autonomía en el niño. Muchas veces los abuelos apoyan en la crianza de los niños, en estas situaciones, se sugiere que sea la madre, o de ser el caso el padre, quien establezca las rutinas y límites para no generar confusión en la crianza del menor.

Hablarle al niño sobre sus orígenes y del cariño de ambos padres, aunque uno de ellos esté ausente, ayudará a que se sienta acogido y querido. De esta forma el menor construirá una representación mental adecuada de su progenitor ausente, no siendo favorable comentarle sobre los problemas que haya tenido con su pareja, ni hablar de manera negativa sobre él o ella. Es útil que el progenitor pueda contar con cierta flexibilidad en su horario para pasar tiempo en casa y darle contención emocional a su hijo, así como brindarle seguridad, lo cual favorecerá el desarrollo de su autoestima y confianza.

Vemos historias de madres y padres muy comprometidos y que con mucho amor cuidan a sus hijos. Es importante que cada uno de ellos pueda reflexionar sobre cómo se siente, buscando entender y resolver aspectos de su propia historia que conduzcan a la mejora de su salud emocional, el desarrollo de las capacidades para el desempeño de su función materna/paterna, así como la posibilidad de iniciar una nueva relación afectiva o de pareja sana y duradera. ¡Muchos éxitos a todos ellos!

*Elaborado para Revista "Nacer y Crecer"- "El Comercio", Setiembre 2010

viernes, 27 de agosto de 2010

El Juego, el Lenguaje del Niño



¿Por qué es importante el juego para el niño(a)?Para el niño el juego espontáneo es esencial, es un lenguaje propio, su manera de expresarse. El juego tiene sus inicios cuando el bebé empieza a explorar con su propio cuerpo, sus dedos, sus propios sonidos. Paulatinamente va percibiendo que él no lo es todo y que hay un mundo exterior -la madre con la que también explora- y va apropiándose de él a través del espacio de juego, espacio que se crea entre el él y la madre llamada zona de ilusión, un espacio intermedio entre su mundo interno y externo. Para que el juego se pueda dar se requiere del establecimiento de una relación que se percibe como digna de confianza con la madre, ésta debe haber proporcionado suficiente oportunidades de ilusión o experiencias satisfactorias al bebé, adaptándose a sus necesidades produciendo en él la ilusión de que existe una realidad exterior que corresponde a su capacidad de crear. Posteriormente se van incorporando los juguetes u objetos en el juego, los cuales no son relevantes sino el uso y lo que representan para el bebé o niño, ya que él los inviste de sus propios aspectos: amores, odios, frustraciones fantasías y vivencias subjetivas en general. Uno de estos primeros juguetes es el objeto transicional, juguete u objeto que tiene ciertas características apreciadas por el bebé (osito, carrito, almohada) y que representa un aspecto de la madre, lo calma y permite tolerar su ausencia cuando ella no está, así como ir comprendiendo este proceso de separación de ella.
El juego espontáneo va pasando por diferentes etapas en el niño, del jugar sólo o con la madre y luego el padre o hermanos al juego con otros pares fuera del ámbito familiar marcando su ingreso a la cultura y lo social. El juego espontáneo favorece en el niño el crecimiento, la integración de la personalidad, el placer, la posibilidad de expresión y comunicación de agresión, alegrías, angustias y fantasías; le permite controlar la ansiedad así como sus impulsos, la adquisición de nuevas experiencias, favorece la capacidad de creación, el ingreso a la socialización y la posibilidad de sentirse feliz y vivo.

¿Por qué es importante que el niño(a) juegue desde el aspecto cognitivo?
A través del juego el niño aprende a conocer la realidad y descubre las características y leyes del mundo que le rodea. Aprende las semejanzas y diferencias, aprende los roles. Desarrolla habilidad para la manipulación y coordinación motora fina, así como para la coordinación motora gruesa (correr, saltar) integrando ambas. Favorece el desarrollo del lenguaje, la representación simbólica, la capacidad de análisis y síntesis, la relación entre causa y efecto, etc.

Favoreciendo el Juego en los Niños y Niñas
Un niño sano emocionalmente puede jugar de manera natural a cualquier edad y no requeriría de estimulación alguna en todo caso podríamos hablar de aspectos que favorecen que el niño juegue. Desde muy pequeño el favorecer un vínculo cercano por parte de la madre y el padre así como ser empáticos y satisfacer sus necesidades de cuidado y afectivas oportunamente crea el ambiente propicio para que el niño pueda crear y jugar. El favorecer espacios de reunión y juego libre con otros niños o adultos es lo más saludable, lo importante no es el juguete sino la posibilidad de encuentro, expresión y disfrute. Es beneficioso a cualquier edad que los padres permitan que el niño manifieste en su juego lo que él desea, así como intervenir en él sin cortarlo ni imponer sus propios aspectos en el juego de sus hijos, colocando algunas reglas como no romper los juguetes, horario de término, etc.
Sugerencias:
  • Promover el juego libre colectivo con otros niños preferiblemente en espacios amplios o abiertos, para favorecer el despliegue de recursos afectivos por parte del niño así como favorecer su ingreso a la socialización. Dosificar los juegos virtuales o de internet, ya que no favorecen estos aspectos y mantienen al niño sólo o aislado.
  • Favorecer el juego motriz (carreras, saltos, trepar), que favorece a través de la conquista de su cuerpo el logro de seguridad así como la coordinación y equilibrio.
  • Contar con un espacio en la casa apropiado para el juego, así como dedicación y tiempo disponible por parte de los padres para acompañar al niño cuando esté jugando o jugar con él siguiendo el hilo a su juego sin imposiciones pero con algunas reglas.
  • Permitir que el niño escoja sus propios juguetes u objetos con los que quiera jugar, muchas veces los materiales reciclados son de bastante interés para él como cajas, latas, telas y ayudan al despliegue de su creatividad.
  • Permitir que el niño pequeño pueda llevar al nido o fuera de casa su “juguete favorito” ya que éste le brinda calma y seguridad cuando está lejos de sus padres u hogar.

    ______
Artículo elaborado para "El Comercio", Sección A - Zona Familiar - Agosto 2010
Bibliografía:

lunes, 9 de agosto de 2010

La Alimentación y el Afecto - Prevención de los Trastornos Alimenticios



¿Cuál es la relación entre la alimentación y el afecto?
La alimentación está estrechamente relacionada con el afecto, debido a que la situación de alimentación nos remite a épocas tempranas del desarrollo del bebé (etapa oral) y de la relación con su madre (primera fuente de alimento -leche materna- y cuidados, así como primera relación afectiva). Es a través de la ingestión del alimento que el bebé se nutre y sacia su hambre pero a la vez se llevan a cabo procesos de asimilación psíquica (incorporación de la representación mental de la madre) y de identificación con ella, fundamentales para formar las bases de la estructuración de la identidad del sujeto y su posterior desarrollo emocional.



¿El ambiente familiar influencia en la relación que los niños(as) y adolescentes tienen con la comida?
Una situación familiar donde exista tanto falta o exceso de amor o cuidados, entendiendo que lo más saludable es el equilibrio; generan en el niño(a) sufrimiento emocional y angustia, así como sentimientos de ambivalencia hacia sus padres, pudiéndose generar situaciones de rechazo a los alimentos, expulsión y/ o apetito desmedido.



¿Por qué se manifiesta el trastorno alimenticio en la pubertad?
En la etapa oral se fundan las bases del desarrollo emocional o psíquico de la persona y fallas por parte de los padres en esta etapa pueden generar una vulnerabilidad o el desarrollo de síntomas o trastornos alimentarios y dificultar el tránsito a etapas posteriores del desarrollo. Es en la pubertad donde se manifiestan estos trastornos, en su mayoría en la población femenina, debido a que en esta etapa se reviven aspectos de las vivencias y relaciones tempranas así como el complejo de edipo o electra, para poder tener acceso a la autonomía, femineidad y madurez adultas. El trastorno alimentario manifiesta una situación de entrampamiento que no permite acceder a la etapa adulta manteniéndose una situación de cuerpo e identidad infantil.


¿Qué indicadores pueden ayudar a identificar en los niños(as) y adolescentes algunos problemas emocionales relacionados a la alimentación?
  • El niño o adolescente puede mostrarse eticoso con la comida o se muestra inapetente con frecuencia o con demasiado apetito.
  • En el nido o colegio no come su lonchera o la regala, tomando sólo el líquido.
    Puede mostrarse muy preocupado por su apariencia física y peso o cómo luce frente al espejo, expresando un constante desagrado, prefiriendo ocultar su cuerpo con ropas anchas u obscuras.
  • Si presenta vómitos o problemas con el estómago que no tienen causa orgánica.
  • Están demasiado pendientes a nuevas dietas y buscan información en libros o internet sobre trastornos alimentarios.
  • Luce extremadamente ansioso e inquieto o triste, prefiriendo mantenerse solo(a) o aislado.

    ¿La manera de alimentarse del niño(a) o adolescente es una manifestación de su proceso emocional?La alimentación es una manifestación de varios procesos psíquicos tales como su autoestima, imagen corporal, de sus vivencias y afectos, de sus relaciones afectivas familiares y de su relación con el entorno social.

    Algunas recomendaciones para mejorar la relación alimento-afecto en los niños(as) y adolescentes:
  • Que los padres reflexionen sobre su propia relación con los alimentos y de cómo se sienten ellos mismos para poder entender a sus hijos en este aspecto.
  • Buscar que la experiencia de la alimentación sea placentera desde épocas tempranas, favoreciendo el disfrute y la exploración a través del gusto y el tacto (que juegue o se ensucie) y que sea un momento de encuentro del niño y sus padres.
  • Favorecer la autonomía que el niño vaya aprendiendo poco a poco a comer sin ayuda y disfrute de esto.
  • No mostrar por parte de los padres una actitud exigente ni rígida hacia la comida, escuchar las opiniones del niño en relación a la comida y tomarlas en cuenta, sin perder su autoridad.
  • Favorecer la implementación de una rutina y horario fijos para las comidas.
Bibliografía:
  • De las Casas, Patricia, "Un Cuerpo sin Sombras - Anorexia y Bulimia una Relectura en Freud", Lima 2008, Fondo Editorial Universidad Mayor de San Marcos.
  • Harris Martha, Osborne Elsie, O'Shaughnessy, Rosenbluth Dina, Dares Ch., Daws D., "Su Hijo Año a Año", Buenos Aires 1973, Editorial Paidós.
  • La Planche Jean, Pontalis Jean-Bertrand, "Diccionario de Psicoanálisis", Buenos Aires 1996, Editorial Paidós.

lunes, 2 de agosto de 2010

Charla Informativa para Padres sobre Grupos de Orientación Vocacional


Los invito a la Charla Informativa para Padres sobre los Grupos de Orientación Vocacional.

Fecha : Jueves 12 de Agosto del 2010
Lugar : Manuel Almenara 232, La Aurora, Miraflores
Hora : 7:30 p.m.
informes: aoriggi17@gmail.com

Nuevo Grupo Inicio Jueves 19 de Agosto - ¡¡Inscripciones Abiertas!!

Ver Artículo: Encontrar Nuestra Vocación, Una Experiencia Emocional.

  Contacto: Adriana María Origgi de la Flor salaestar1@gmail.com Adriana María, Canto de Estrellas (fb) https://www.facebook.com/amariaqoyll...